
El riesgo de perder acceso a atención médica, agua potable y apoyo vital impactaría a aproximadamente medio millón de personas en Gaza si las organizaciones internacionales, incluyendo Médicos Sin Fronteras (MSF), quedan imposibilitadas de ingresar al enclave por decisión de las autoridades israelíes, de acuerdo con lo reportado por la propia organización. La ONG advirtió que los nuevos requisitos impuestos por Israel para el registro de entidades humanitarias podrían dejar sin servicios esenciales a cientos de miles de palestinos a partir de 2026.
Según indicó MSF, estas organizaciones, encargadas de brindar asistencia sanitaria en contextos de conflicto, enfrentan la amenaza de perder su capacidad de operar debido a la obligación de estar registradas formalmente antes del 31 de diciembre. Si no cumplen con este requisito, dispondrán de 60 días para cesar sus actividades en la región. Además, el sistema de registro contempla causas específicas para rechazar solicitudes, como el apoyo a procesos judiciales internacionales contra fuerzas de seguridad israelíes o la promoción de campañas que las autoridades consideran hostiles.
El medio detalló que MSF ha solicitado al gobierno israelí que permita el mantenimiento de una respuesta humanitaria neutral e independiente en Gaza. La organización expresó preocupación por la reducción de espacio para la labor humanitaria, dado que las restricciones existentes ya limitan seriamente su capacidad de acción y han provocado importantes afectaciones en la infraestructura sanitaria local.
En 2025, MSF estima que habrá destinado cerca de 100 millones de euros a operar en la Franja de Gaza, donde brindó atención a más de 100.000 personas con lesiones traumáticas, gestionó más de 400 camas hospitalarias y efectuó casi 23.000 intervenciones quirúrgicas a alrededor de 10.000 pacientes. El número de consultas ambulatorias superó las 800.000, de acuerdo con el informe citado por MSF. Para 2026, la organización prevé incrementar este presupuesto hasta los 120 millones de euros destinados a asistencia humanitaria en el enclave.
Actualmente, MSF colabora con seis hospitales públicos de la Franja, administra dos hospitales de campaña y respalda cuatro centros de atención sanitaria primaria. Además, dirige un centro de hospitalización enfocado en tratar la desnutrición y desarrolló seis nuevas unidades para atención básica en el territorio.
A la par, MSF informa que sigue en busca de un canal de diálogo con las autoridades israelíes para obtener garantías que permitan continuar su labor dentro de Gaza y Cisjordania. La organización destaca la importancia de que el acceso a la ayuda internacional permanezca abierto y sin restricciones adicionales, a fin de evitar una crisis sanitaria mayor.
Las autoridades del enclave, bajo control del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), cifran en 70.900 los fallecidos y en 171.190 los heridos resultantes de la ofensiva israelí hasta la fecha, según datos comunicados y consignados por MSF. Desde el 10 de octubre, momento en que se pactó y comenzó la vigencia de un alto el fuego, los reportes registran más de 400 muertos y 1.100 heridos adicionales, pese a denuncias sobre bombardeos continuos por parte del ejército israelí, que justifica sus acciones aludiendo a operaciones contra grupos considerados terroristas.
El acuerdo firmado el pasado octubre incluía una tregua y la entrega de rehenes, vivos y fallecidos, por parte de Hamás, quedando pendiente la localización de un cuerpo en el enclave. Además, la segunda fase del acuerdo, aún pendiente de implementación, contempla la creación de una autoridad temporal encabezada por Trump, quien tendría la tarea de supervisar la situación en la Franja y coordinar una fuerza internacional de seguridad que contaría con integrantes de distintos países, aunque no se han difundido detalles específicos sobre la composición de esta instancia ni sobre los mecanismos de retirada militar israelí, reportó MSF.
El agravamiento de la crisis humanitaria coincide con la destrucción masiva de hospitales, centros de salud y otras infraestructuras esenciales para la vida de la población, alertó MSF. La organización médica sostiene que una nueva interrupción en la entrada de ayuda supondría consecuencias graves para el sistema de salud y para la población, ya exhausta por el conflicto prolongado.
La organización internacional advirtió que las restricciones impuestas por Israel dificultan la entrada de asistencia, lo que amenaza la continuación de servicios médicos esenciales y pone en riesgo a miles de personas en una zona ya devastada por el conflicto