El 15 de marzo de 2017, Evangelina Chamorro salió de su casa para alimentar a sus animales sin imaginar que minutos después lucharía por su vida. En Pampapacta, Punta Hermosa, un huaico avanzó con fuerza y la arrastró por cientos de metros entre lodo, animales y restos de madera. La escena en la que consiguió salir del barro quedó registrada y se convirtió en una de las imágenes más recordadas del Niño Costero.
Nueve años después, Evangelina vive en Pachacamac y todavía le cuesta mirar aquellas imágenes. En una entrevista con Latina Noticias, recordó que el recuerdo permanece en su mente cada vez que escucha hablar de un huaico.
“Cuando yo veo la imagen me da… no sé qué hacer. Me da miedo”, contó. Apenas observa unos segundos del video, dijo, se quiebra y prefiere dejar de verlo.
Su historia vuelve a cobrar relevancia ante el escenario previsto para los próximos meses. El ENFEN advierte que el calentamiento del mar peruano podría favorecer lluvias intensas durante el próximo verano, con acumulados de hasta 80 o 100 milímetros por día en algunas zonas de la costa norte. La experiencia de Evangelina recuerda las consecuencias que pueden tener estos eventos en las familias que viven cerca de quebradas y zonas expuestas.

El ruido que Evangelina escuchó antes de que el lodo rodeara su casa
Aquella tarde, Evangelina estaba junto a su esposo en el corral, alimentando a sus cerdos. El sol era intenso y ninguno de los dos imaginaba que una emergencia estaba por comenzar. Cerca de las cinco o cinco y media de la tarde, escuchó un ruido extraño que comparó con el sonido de un camión volcado entre piedras.
“Pensaba que un camión se ha volteado con piedras”, recordó en conversación con Latina Noticias. Incluso salió para comprobar qué ocurría y, al no encontrar nada extraño, regresó al corral. Poco después, la situación cambió por completo.
Cuando volvió a salir, el lodo ya avanzaba por ambos lados y la pareja quedó atrapada. Su esposo intentó protegerlos y le pidió que se sujetara de un palo. Los dos consiguieron agarrarse durante unos instantes, pero la fuerza del huaico en Punta Hermosa terminó derribando el tronco.
Evangelina fue arrastrada por el lodo mientras gritaba para pedir ayuda cada vez que veía a alguna persona. Su esposo logró ser auxiliado por dos jóvenes, pero ella continuó siendo llevada por la corriente hasta llegar a otro punto de Punta Hermosa.

Sobrevivió tras ser arrastrada más de 500 metros por huaico del 2017
Durante esos minutos, Evangelina permaneció consciente y buscó la manera de escapar. La mujer, que entonces tenía 32 años, recordó a sus dos hijas y concentró sus fuerzas en conseguir salir del lodo.
“Por mis hijas tengo que salir. Yo decía por mis hijas”, relató a Latina Noticias. En medio de la corriente, el barro volvió a cubrirla más de una vez, pero consiguió impulsarse hasta alcanzar la superficie.
Evangelina recuerda que después de salir logró dar dos pasos. Luego se lanzó hacia la orilla y perdió parte del recuerdo de lo que ocurrió. Las imágenes posteriores muestran cómo algunas personas se acercaron para auxiliarla mientras se encontraba exhausta.
El huaico también dejó marcas físicas que permanecen hasta hoy. “Todo tengo huella del huaico”, señaló al mostrar las cicatrices que conserva en los brazos, la rodilla, la cadera y otras partes del cuerpo. En la cadera, explicó, permanece una de las heridas más visibles de aquella emergencia.

La historia de Evangelina cobra relevancia ante un nuevo Fenómeno El Niño
El recuerdo de Evangelina aparece mientras el país se prepara para un escenario climático que podría generar lluvias más intensas. La vocera del ENFEN, Rinia Gabriel, explicó a la Agencia Andina que el calentamiento del mar frente a la costa peruana puede favorecer precipitaciones de entre 80 y 100 milímetros por día en algunas zonas durante el próximo verano.
Como referencia, durante el Niño Costero de 2017 se registraron alrededor de 75 milímetros de lluvia en Piura. El organismo prevé que las temperaturas del mar frente al litoral puedan alcanzar valores de 26, 27 e incluso 28 grados Celsius, condiciones que incrementarían la disponibilidad de humedad para la atmósfera.

En Pampapacta, donde ocurrió la emergencia que marcó la vida de Evangelina, las condiciones también cambiaron con el paso de los años. Según el reporte de Latina Noticias, en la zona se viene construyendo parcialmente un cauce, aunque todavía existen comunidades que podrían quedar aisladas cuando se activen las quebradas.
Nueve años después de aquella tarde, Evangelina mantiene un mensaje para quienes viven cerca de zonas expuestas. “Los que viven en la orilla deben salir más arriba para prevenir del huaico”, recomendó. También pidió que las autoridades competentes realicen los trabajos necesarios para que las familias puedan vivir con mayor seguridad ante una eventual emergencia.
La historia de Evangelina Chamorro, quien sobrevivió al huaico de Pampapacta en 2017, vuelve a cobrar relevancia ante las previsiones de lluvias intensas durante el próximo Fenómeno El Niño