
En la madrugada del sábado 3 de enero, el Gobierno de los Estados Unidos confirmó la captura y extracción de Nicolás Maduro, como parte de la operación militar denominada “Operación Resolución Absoluta”.
Según informó la Casa Blanca, la operación incluyó bombardeos en distintos puntos estratégicos de la capital de Venezuelas. Posteriormente, el presidente estadounidense Donald Trump confirmó la noticia a través de sus redes sociales y en una comparecencia oficial, donde aseguró que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados y sacados del país de forma inmediata.
Ahora seguirnos en Facebook y en nuestro WhatsApp Channel
Maduro salió del país bajo custodia a bordo del buque USS Iwo Jima, antes de su traslado a territorio norteamericano. Pasadas las 5:00 p. m., un avión militar Boeing 757 aterrizó en el Aeropuerto Internacional Stewart, en Nueva York, con un despliegue de seguridad que involucró a agentes del FBI y la DEA.
El dictador fue visto esposado y con el rostro cubierto, siendo trasladado posteriormente al Centro de Detención Metropolitano (MDC) en Brooklyn.

Ante la incertidumbre política en Caracas y la preocupación por un posible desbordamiento social, el Distrito de Bogotá activó protocolos de emergencia para mitigar el impacto de lo que expertos denominan una “tercera ola migratoria” de ciudadanos venezolanos.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció que se están evaluando “las implicaciones de lo sucedido en Caracas para la ciudad, en materia de manifestaciones y seguridad”.
“En distintos puntos de Bogotá hay despliegue de gestores y de Policía acompañando las manifestaciones, tanto en respaldo como en rechazo de lo sucedido, y nuestro deber es garantizar la seguridad de todos. Hacemos un llamado a la calma, la tolerancia y el respeto”, añadió Galán a través de su cuenta de X.

El mandatario distrital explicó que convocó al gabinete de Bogotá para revisar la oferta institucional ante la eventual llegada de más ciudadanos venezolanos. “Revisamos el plan de la administración para hacer frente a hechos que puedan surgir luego de lo ocurrido en Venezuela”, precisó.
“Seguimos atentos al desarrollo de los hechos y reiteramos nuestro compromiso por apoyar y acompañar a las y los venezolanos que han hecho de Bogotá su casa”, concluyó Galán en su cuenta de X.

Las autoridades locales explicaron que los protocolos activados incluyen medidas de seguridad, atención en servicios sociales y coordinación con organizaciones internacionales que apoyan a migrantes.
Los preparativos buscan atender tanto la llegada de nuevos ciudadanos venezolanos como concentraciones y manifestaciones en la capital, pues una situación política de esta magnitud podría generar flujos migratorios rápidos e imprevisibles, lo que exige respuestas coordinadas entre el Distrito, la Policía, instituciones de salud y organizaciones humanitarias.
Aunque aún no se registran cifras oficiales sobre un aumento inmediato en la llegada de venezolanos, la Alcaldía de Bogotá mantendrá un monitoreo constante de la situación en los pasos fronterizos y al interior de la ciudad.
El anuncio del alcalde Carlos Fernando Galán se produjo después de una multitudinaria concentración de migrantes venezolanos, colombo-venezolanos y colombianos que se reunieron la tarde del sábado en la Plaza Bolívar de Bogotá. Con la bandera tricolor de siete estrellas, gorras y afiches con mensajes alusivos a la libertad de Venezuela, la movilización reunió a personas provenientes del vecino país que huyeron de la crisis económica y humanitaria que ha generado casi nueve millones de migrantes y refugiados venezolanos en el mundo.
Colombia, por ser el país más cercano, alberga casi tres millones de ellos y retornados colombianos, de los cuales más de 500.000 se han radicado en Bogotá, lo que refuerza la importancia de los protocolos de atención y seguridad activados por la administración distrital.
La administración distrital confirmó medidas preventivas para enfrentar una posible ola migratoria, reforzando la seguridad y la coordinación de servicios en la capital