Las derrotas del hermano de Pablo Escobar: el Estado intervinó la casa museo y una finca, ahora vende charlas con turistas

'El Osito' perdió dos inmuebles que escondió a las autoridades durante varios años - crédito Visuales IA

Antes de que Pablo Escobar fuera el criminal más buscado de Colombia y un enemigo directo de Estados Unidos, el apellido Escobar Gaviria era conocido en Antioquia por Roberto Escobar, hermano mayor del que se convertiría en el capo más peligroso del mundo.

Mientras Pablo Escobar era un adolescente cuando comenzó a hacer “vueltas” para el ingreso de contrabando al país, su hermano participó en competencias nacionales de ciclismo profesional por las que comenzaron a llamarlo “El Osito”.

Durante una carrera, Roberto cayó de su bicicleta en una zona repleta de barro, cuando se levantó lo único que se podía observar de su rostro eran sus ojos y parte de su boca, motivo por el que el narrador de la competencia le puso el sobrenombre, que también fue utilizado por Escobar Gaviria para nombrar la fábrica de bicicletas que hizo popular en la región durante varios años.

Roberto Escobar Gaviria es mayor que Pablo Escobar, pero ingresó al mundo del narcotráfico años después que su hermano - crédito Colprensa

A pesar de su éxito local, su hermano menor comenzó a tener riqueza producto de los negocios ilícitos, y con el paso de los años terminó involucrando a “El Osito” en el cartel de Medellín.

En el auge de la guerra de Pablo Escobar contra el Estado, Roberto Escobar se entregó a las autoridades y meses después de la caída de su hermano, fue víctima de un atentado en el que una carta explotó al interior de la celda en la que estaba siendo custodiado, desde entonces “El Osito” perdió parte de la visión y tiene problemas para escuchar.

El ataque provocó que su sentencia fuera disminuida y tras salir de prisión protagonizó varios escándalos mediáticos, lo que incluyó una demanda a Elon Musk, la venta de cuadros que supuestamente había pintado en prisión y su nombre aparece en informes sobre la captura Olof Kyros Gustafsson, sueco que comercializó criptomonedas de Pablo Escobar y otros productos con el nombre del antioqueño para estafar a miles de incrédulos.

El inmueble será entregado por la SAE a un proyecto social con menores de edad en Medellín - crédito SAE

A la par, Roberto Escobar administró un museo en el que mostraba objetos que presuntamente pertenecieron a su hermano, hasta que en julio de 2023 las autoridades intervinieron el inmueble ubicado en Las Palmas tras confirmar que había sido adquirido por Pablo Escobar con dinero del narcotráfico.

Parte del inmueble fue demolido y a pesar de los mecanismos que utilizó Escobar Gaviria para recuperarlo, en mayo de 2026 se confirmó la extinción de dominio y la vivienda será entregada por la Sociedad de Activos Especiales a un proyecto para niños, niñas y adolescentes en Medellín.

Esa no fue la única propiedad que las autoridades le quitaron a Roberto Escobar en los últimos años, ya que en mayo de 2024 la Fiscalía General de la Nación intervino una finca ubicada en la vereda Obispo, en el municipio de Supía, Caldas, que durante varios años estuvo en poder del “Osito”.

La finca fue comprada por el capo durante el momento más algido de la guerra con el Estado - crédito Suministrada a Infobae Colombia

Ese terreno fue adquirido por los hermanos Escobar en 1990 durante el auge del narcotráfico, siendo la unión de dos fincas que se conocían como El Trocadero y Las Piedras, que en conjunto superan 32 hectáreas, de las cuales solo 921 metros fueron construidos.

El interés por el predio comenzó porque se encuentra rodeado por árboles, lo que hacía que desde múltiples puntos fuera considerado un espacio baldío; además, su lejanía de la parte céntrica del municipio sirvió para que funcionara como escondite del cartel de Medellín.

El inmueble fue vendido a los Escobar por Hernán Jiménez Ramírez, que era conocido en la región por ser el antiguo propietario del parador Nebraska, que se encuentra a pocos minutos de lo que hoy es el Parque Temático Hacienda Nápoles.

Turistas comparten un café con Roberto Escobar - crédito suministrada a Infobae Colombia

Antes de la muerte de Escobar, la finca ya estaba a nombre de terceros, que eran hombres de confianza de los Escobar, luego pasó a ser una propiedad de la primera esposa del “Osito”, pero tras su separación, logró que el inmueble volviera a pasar a nombre de un tercero. Años más tarde vendió el inmueble a uno de sus familiares, pero en 2017 el hermano del capo apareció como dueño del inmueble nuevamente.

Tras perder el museo, Roberto Escobar, junto a su nueva pareja, se ha dedicado a promocionar planes turísticos en los que los extranjeros pueden visitarlo en un apartamento y compartir un café a cambio de un pago de aproximadamente 150.000 pesos.

​Roberto Escobar Gaviria, conocido en el cartel de Medellín como ‘El Osito’, ingresó al negocio ilícito del narcotráfico luego de ser ciclista profesional