
El partido Juntos por el Perú, que postula a Roberto Sánchez a la presidencia, anunció este jueves la presentación de una denuncia ante uno de los órganos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) contra Renzo Reggiardo, alcalde de Lima, por vulnerar la neutralidad electoral al expresar respaldo público a Rafael López Aliaga (Renovación Popular).
La organización política solicitó la intervención del Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima con el fin de proteger el proceso electoral y evitar que otras autoridades busquen influir o intervenir de manera indebida.
“Hay un deber esencial de toda autoridad a mantenerse imparcial en el periodo electoral. Y el periodo electoral aún no concluye. Estamos preparando con el equipo legal la denuncia correspondiente”, afirmó el abogado Roy Mendoza, uno de los voceros de la formación política, en una rueda de prensa junto a Sánchez.
Reggiardo había cuestinado en la víspera la extensión del proceso electoral hasta el lunes en colegios del sur de Lima, donde más de 52.000 ciudadanos pudieron votar tras no hacerlo el día anterior por falta de material electoral.
En total, 13 locales de los distritos de San Juan de Miraflores, Lurín y Pachacamac recibieron a votantes desde la madrugada, luego de que se ordenara una jornada adicional, hecho sin precedentes.
El burgomaestre, quien sucedió a López Aliaga en el cargo, pidió al JNE que exija a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) información precisa sobre el número de electores afectados en Lima Metropolitana.
“Le hablo en mi condición de alcalde, ¿cuánta gente de Lima Metropolitana se afectó de no ejercer su voto, de no ejercer su derecho ciudadano a votar?”, expresó.
“No nos digan que es solamente las mesas cerradas. Estamos hablando de las mesas postergadas y que ha afectado con el ausentismo, que ha sido sumamente importante y que forma parte, lamentablemente, de una serie de dudas y suspicacias que tenemos respecto al proceso electoral”, añadió.
Sin desprenderse del sombrero del encarcelado expresidente Pedro Castillo, Sánchez cabalgó hasta la segunda plaza del escrutinio de las elecciones presidenciales con miras a disputar la segunda vuelta frente a Keiko Fujimori (Fuerza Popular).
Durante el año y cuatro meses que duró Castillo como presidente, el candiato fue en todo momento su ministro de Comercio Exterior y Turismo, e incluso en los constantes cambios dentro del gabinete se especuló varias veces con que el mandatario lo ascendiera a primer ministro.
Solo dimitió tras el intento de golpe de Estado al manifestar que no estaba de acuerdo con él, y posteriormente se abstuvo de votar la destitución presidencial en el Congreso, lo que le ha sido reprochado en esta campaña electoral al recriminarle que no votara en contra.
Luego prosiguió su labor de congresista donde enarboló la bandera de los mineros informales que no completaron el plazo que el Estado había dado para formalizarse y no ser considerados ilegales, al punto de que uno de sus pilares de la campaña ha sido la promesa de permitir que cualquier persona pueda extraer minerales de la tierra, al considerarlo una “actividad ancestral”.
La agrupación liderada por Roberto Sánchez solicitó la intervención del Jurado Electoral Especial, tras considerar que el alcalde de Lima expresó respaldo público a un candidato en pleno proceso electoral